miércoles, 28 de diciembre de 2011

¡Mio!

                                                    Mio

Eras tan niño
y tan estrella perdida
¡Que desesperé!
Trate de doblegarte alzando el vuelo
de un puede ser,
rogué hasta en el silencio
de tus labios en espera
naufragué en tu mirada
me ahogué en tu ser
levite en tu cuerpo
en brazos de la nada
Y en tus cabellos entrelacé sueños,
tejí fuegos
en praderas heladas,
Te hiciste prolongación
de ansiedades y de colmenas
                                                      atolondradas,
a fuerza de sonrisas.
Eras tan niño...
Y sin embargo
¡Parecías tan mío!




 


                                                  




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